OE, OE, OE, OE… LOEB… LOEB!!!
Sebastian domina el Rally Corona México
Texto Cortesía: Area Deportiva
Tiendas de campaña, hieleras, víveres, carpas, banderas, niños, niñas, mujeres, hombres, jóvenes, grandes, los que se escaparon de la escuela, los que mintieron en el trabajo; Todos estaban ahí, en las montañas de León y Silao deseosos de ver, quizás por última vez en algunos años, a sus ídolos.
Durante horas, ese mismo público manejó por caminos inexistentes, siguió a pie kilómetros atravesando montañas y esperó a veces durante 3 horas bajo el sol, para ver pasar sólo un segundo a los magníficos automóviles del campeonato mundial de Rally.
Y los pilotos reaccionaron. A cada metro, a cada tramo, dieron lo mejor de si, en primer lugar, para llevarse la victoria, pero en segundo y especialmente, para agradecerle a la gran afición que a cada paso los vitoreaba y que vino de todas partes de la república.
En la carrera, Sebastián Loeb, dominó de punta a punta el Rally desde el primer día de competencias debido a que su principal rival en ese momento, Peter Solberg, abandonó en el sexto tramo. De ahí en adelante el único que logró respirar cerca del coche del tricampeón fue Marcus Gronholm, quien apoyado a cada instante por la afición logró recortar hasta poco menos de 1 minuto su desventaja, pero fue imposible alcanzar el Citroen de Loeb y tuvo que conformarse con el segundo lugar.
Los fanáticos, que llegaron inclusive a rebasar la capacidad de uno de los montes en un tramo realmente espectacular, acompañaron durante todo el fin de semana largo (jueves a domingo) a sus pilotos favoritos. Convirtiendo esto en un duelo de porras que inclusive se mantuvo hasta el final, cuando en el podium la mitad de la gente vitoreaba al piloto finlandés Marcus Gronholm, mientras que la otra mitad entonaba el cantico que se haría la tonada mas pegajosa del Rally… Oe, oe, oe.. Loeb, Loeb…
La despedida este año fue mas triste que las anteriores, puesto que la incertidumbre de si el Rally México volverá para el próximo año o será sustituido por otra fecha está en el aire. Nadie sabe a ciencia cierta que es lo que acontecerá. Pero lo que si es una realidad, es que el público que disfruta de este Rally es un aficionado que se entrega, que se mueve, que hace miles de cosas para poder disfrutar a sus pilotos y los imponentes vehículos. Es un público que a pesar de saber que no hay mexicanos con posibilidades importantes de triunfo, asisten por el puro amor a deporte. Un público que es a mi gusto, el más fiel y, quizás, el mejor que existe en cuanto a automovilismo en México. Nadie sabe si habrá Rally o no el próximo año, lo que si es un hecho es que de no haberlo los pilotos nos entregaron lo mejor de sí en una gran despedida, y es también un hecho que habrá que pensar que hacer porque este público sin duda, se merece un Rally, éste Rally y mucho, mucho más…



Sebastian domina el Rally Corona México
Texto Cortesía: Area Deportiva
Tiendas de campaña, hieleras, víveres, carpas, banderas, niños, niñas, mujeres, hombres, jóvenes, grandes, los que se escaparon de la escuela, los que mintieron en el trabajo; Todos estaban ahí, en las montañas de León y Silao deseosos de ver, quizás por última vez en algunos años, a sus ídolos.
Durante horas, ese mismo público manejó por caminos inexistentes, siguió a pie kilómetros atravesando montañas y esperó a veces durante 3 horas bajo el sol, para ver pasar sólo un segundo a los magníficos automóviles del campeonato mundial de Rally.
Y los pilotos reaccionaron. A cada metro, a cada tramo, dieron lo mejor de si, en primer lugar, para llevarse la victoria, pero en segundo y especialmente, para agradecerle a la gran afición que a cada paso los vitoreaba y que vino de todas partes de la república.
En la carrera, Sebastián Loeb, dominó de punta a punta el Rally desde el primer día de competencias debido a que su principal rival en ese momento, Peter Solberg, abandonó en el sexto tramo. De ahí en adelante el único que logró respirar cerca del coche del tricampeón fue Marcus Gronholm, quien apoyado a cada instante por la afición logró recortar hasta poco menos de 1 minuto su desventaja, pero fue imposible alcanzar el Citroen de Loeb y tuvo que conformarse con el segundo lugar.
Los fanáticos, que llegaron inclusive a rebasar la capacidad de uno de los montes en un tramo realmente espectacular, acompañaron durante todo el fin de semana largo (jueves a domingo) a sus pilotos favoritos. Convirtiendo esto en un duelo de porras que inclusive se mantuvo hasta el final, cuando en el podium la mitad de la gente vitoreaba al piloto finlandés Marcus Gronholm, mientras que la otra mitad entonaba el cantico que se haría la tonada mas pegajosa del Rally… Oe, oe, oe.. Loeb, Loeb…
La despedida este año fue mas triste que las anteriores, puesto que la incertidumbre de si el Rally México volverá para el próximo año o será sustituido por otra fecha está en el aire. Nadie sabe a ciencia cierta que es lo que acontecerá. Pero lo que si es una realidad, es que el público que disfruta de este Rally es un aficionado que se entrega, que se mueve, que hace miles de cosas para poder disfrutar a sus pilotos y los imponentes vehículos. Es un público que a pesar de saber que no hay mexicanos con posibilidades importantes de triunfo, asisten por el puro amor a deporte. Un público que es a mi gusto, el más fiel y, quizás, el mejor que existe en cuanto a automovilismo en México. Nadie sabe si habrá Rally o no el próximo año, lo que si es un hecho es que de no haberlo los pilotos nos entregaron lo mejor de sí en una gran despedida, y es también un hecho que habrá que pensar que hacer porque este público sin duda, se merece un Rally, éste Rally y mucho, mucho más…


